EDITORIAL
DESDE EL ANDAMIO
MUNICIPALISMO LIBERTARIO
Estos días me siento importante, no hay instante en el no reciba un entusiasta mensaje diciéndome que soy importante, que soy responsable de decisiones que en el futuro me afectarán, que no me quede en la cama y que “vote” aquel que en mi municipio me “represente” durante los próximos cuatro años. Además me lo dicen personas a las que cuando menos de vista les conozco, que sé de sus seguros pecados y presuntas virtudes, y por lo que a lo largo de dichos años les podré mandar a la mierda (o invitarles a tomar un vino) cuando me cruce con ellos por la calle.